Acompañamiento Pedagógico La langosta azul
La langosta azul

Costumbrismo en el Caribe


La búsqueda de la langosta que el gringo ha perdido es un motivo creativo para conocer la vida de esta población costera, a través del personaje protagónico. Es posible intuir que se trata de una playa próxima a Barranquilla puesto que el taxi del cual se baja el gringo anuncia que hace recorridos de Magangué a Barranquilla. De manera paralela al desarrollo de la trama de la película, el espectador observa a los habitantes playeros, sus costumbres y actividades. Durante el recorrido podemos conocer pescadores, cantinas, expresiones del Carnaval de Barranquilla, como el toro y otras memorias culturales representativas de la idiosincrasia de la región.

La actividad económica más destacada en la película es la de la pesca. La cámara registra, en un primer momento, una lancha desde la que lanzan una atarraya, y luego otros jóvenes que pescan con una red que sostienen con tres palos. Existen diversos métodos de pesca diseñados según las necesidades del pescador. La pesca con redes tiene múltiples adaptaciones que responden a las condiciones del lugar donde se realizará la actividad así como al tipo de animal que se planea pescar. Dentro de las más comunes que se usan en Colombia están: la atarraya, el chinchorro y la red de arrastre.

En la historia del arte tener por objetivo la presentación artística de elementos de las costumbres de una región se reconoce como costumbrismo. Además del interés de registrar las costumbres del pueblo costero, la película constituye un cambio en los sujetos que son filmados. Los personajes seleccionados por los creadores de la Langosta son personajes del pueblo, ya no privilegiados y con prestigio, sino del pueblo, pobres e invisibles para muchos ojos.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

El grupo de Barranquilla


Cómo se aprecia  en los créditos de la película, la realización de la Langosta azul es una producción conjunta entre Álvaro Cepeda Samudio, Gabriela García Márquez, Enrique Grau Araújo, Luis Vicens y Nereo López, entre otros.  Todos ellos fueron personajes reconocidos de la vida artística y cultural de Colombia, sobre todo, durante la segunda mitad del siglo XX. Hacia los años 50, en Barranquilla se juntaron distintos artistas en una tienda que rápidamente se transformaría en un local cultural. En La cueva se realizaban encuentros, tertulias y se creaban las nuevas obras. Este fue un espacio esencial para que afloraran muchas de los trabajos artísticos que hoy conocemos.

Aunque los mismos integrantes del grupo sostuvieron que dicha colectividad nunca existió como tal, el grupo de Barranquilla se volvió un mito reconocido por toda una generación. A pesar de su insistente negación en el reconocimiento de ellos como un grupo constituido, con la película y con otras producciones artísticas posteriores es posible visualizar el interés en desarrollar creaciones colectivas en las que artistas de distintos estilos aportaban desde su conocimiento y participaban de las diferentes etapas de los procesos creativos.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

Emblemas de la cultura y el arte colombiano


Quienes conformaron el grupo de realización de La langosta azul son personajes reconocidos en la escena cultural de Colombia.

Álvaro Cepeda Samudio, barranquillero, fue periodista y escritor principalmente, aunque también trabajó con industrias comerciales, entre esas la cervecería Águila de Julio Mario Santodomingo, en la cual trabajó muchos años como asesor de marca. Entre sus obras más reconocidas está "La casa grande" novela que relata lo sucedido en la Masacre de las Bananeras.

Nereo López es considerado uno de los fotógrafos más importantes del país, quien fotografió diferentes sucesos de la historia de Colombia por más de 50 décadas.

Enrique Grau fue pintor y cineasta con amplia trayectoria reconocida por importantes museos de arte de la época. Sus obras se caracterizaron por retratar personajes de la Colombia indígena y afroamericana.

Gabriel García Márquez, premio nobel de literatura, tal vez sea el escritor colombiano más conocido y homenajeado en las últimas épocas. Gabo como el pueblo colombiano lo recuerda con aprecio, fue un artista que exploró distintas formas escritas, desde la novela, poesía, el cuento, ensayo, periodismo y teatro. Algunos de sus libros más reconocidos son: Cien años de soledad, El coronel no tiene quien le escriba y El amor en los tiempos del cólera. Por su obra literaria es reconocido como uno de los precursores del Realismo mágico. De igual manera, su interés por el cine lo llevó a participar de realizaciones como esta. 

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

Cine y literatura


La langosta azul es considerada como una de las películas pioneras del cine experimental en Colombia. Esta película se caracteriza por mezclar una historia de ficción con un registro documental de la vida cotidiana y las costumbres de quienes viven en alguna playa de la costa caribeña.

En el cine experimental hay claras influencias del cine surrealista que tiene como precursores a Luis Buñuel. Esta corriente cinematográfica surgió como una adaptación a la pantalla grande del manifiesto surrealista escrito por André Bretón en 1920.

Hacia los años 60 surgió el cine experimental como una propuesta cinematográfica que no se enmarcaba del todo ni en la ficción, ni en el documental. Esta dicotomía caracterizó el cine durante la primera parte del siglo XX. Se trata de un momento en el que realizadores en diferentes partes del mundo están, literalmente, experimentando otras posibilidades de creación, de método y de narración, no aprobadas por la clasificación de la época.

Este espíritu innovador también se cruza con la propuesta estética de varios escritores latinoamericanos interesados en reconocer en la vida cotidiana de sus sociedades elementos mágicos, atemporales y extraños. Durante esta etapa se destacaron las obras de varios escritores por sus creatividad y nuevas propuestas narrativas, tales como Miguel Asturias, Juan Rulfo, Gabriel García Márquez, Alejo Carpentier.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS