Acompañamiento Pedagógico Bon voyage
Bon voyage

La historia


¿Qué se cuenta?

La mayoría de las películas nos cuentan una historia, es decir que narran una serie de hechos que están conectados y se desarrollan a lo largo del tiempo. Algunas, los documentales, nos cuentan historias reales, otras, las películas de ficción, nos cuentan historias inventadas.

Lo primero que debemos identificar en una película es la historia. ¿Qué nos están contando? Bon voyage, por ejemplo, nos cuenta la historia de un inmigrante que se suma a otros y la agotadora travesía de todos ellos para entrar al continente europeo en busca de mejores condiciones de vida. Por otro lado, Línea insoportable, nos cuenta de manera simple y audiovisual cómo cambian las cosas a través de ejemplos sencillos de la vida cotidiana.

En Bon voyage los personajes son los inmigrantes, a pesar de no tener rostro y de ser anónimos para el espectador. El personaje principal (también llamado protagonista), es este grupo de inmigrantes, pues ellos están en el corazón de la narración. Todas las acciones se relacionan con ellos. Los demás personajes que el grupo de inmigrantes cruza en su travesia son secundarios, pues no juegan un papel tan importante en la historia, son nombrados brevemente y aparecen muy poco en la imagen. Pero, en una historia los personajes no sólo pueden ser personas. En Línea insoportable, seguimos las acciones de diferentes objetos que cambian de estado (una torre de cubos que se derrumba, un interruptor que se enciende, etc.), y podemos ser conscientes de una evolución gracias a un acompañamiento musical. Sin embargo, este tipo de historias donde no hay un relato definido y estructurado, es poco comun.

Por lo general, las historias siempre tienen estructuras muy parecidas, aunque sean muy diferentes por los personajes, los lugares y las acciones que nos presentan. Las historias siempre nos cuentan cómo se resuelve un problema o un conflicto. Empiezan con frecuencia en una situación estable y de orden, o a veces todo lo contrario. Aparece entonces un problema, un elemento o varios obstáculos que perturban el orden anterior y los personajes deben actuar para volver a una situación estable, o para continuar un camino y cumplir un objetivo. Bon voyage respeta este esquema. Al comienzo se plantea una situación, un personaje que comienza un viaje con otros semejantes, y progresivamente aparecen elementos perturbadores que ponen a prueba el proposito del o de los protagonistas. La historia nos cuenta entonces una serie de aventuras y peripecias, que muchas veces no terminan en una situación estable, ni en un final feliz, pero que permiten apreciar un recorrido, unos valores, una fortaleza, y sobretodo una mirada particular sobre la realidad. 

La estructura de la mayoría de las historias es muy parecida a esta. Para comprobarlo, haz las siguientes actividades.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

El narrador


¿Quién nos cuenta la historia?

El narrador es la persona que nos cuenta una historia. Por lo general, el narrador no es una persona real. La novela Pedro Páramo (1953), de Juan Rulfo, empieza de la siguiente manera: "Vine a Comala porque me dijeron que aquí vivía mi padre, un tal Pedro Páramo". La persona que nos está hablando es el hijo de Pedro Páramo, un personaje inventado, ficticio, y no el autor, Juan Rulfo. Rulfo jamás fue a Comala y no es hijo de Pedro Páramo. Por supuesto, es él quien escribe la historia, pero decide contarla a través de la voz de un narrador.

Esto mismo sucede con frecuencia en las películas. Se utiliza una voz ficticia para relatar los hechos. O en otros casos, lo que vemos y escuchamos es transmitido por un narrador sin conocer su voz, y sin saber quién es en realidad. En la película Bon voyage, por ejemplo, seguimos una serie de peripecias que son contadas de manera externa. El narrador no es un protagonista. En este caso es como un testigo que no forma parte de la historia, que no es conocido por el espectador, y que se limita a transmitirnos lo que hacen los personajes sin desvelarnos sus pensamientos y emociones más allá de lo que expresen o dejen ver ellos. Si el narrador tiene teorías u opiniones no las conocemos, y no nos hacen falta.

Sin embargo, hay casos, tanto en obras literarias como en el cine y en el audiovisual, en los que este narrador opina, escuchamos su voz y es el encargado de contar la historia. No hay que olvidar que es posible que el narrador sea también un personaje de la historia.

Cuando vemos o hacemos una película, es importante pensar en cuál es la persona que está contando la historia. En efecto, esto puede cambiar mucho nuestra obra. Muchas veces pasamos de un narrador externo a la historia a un narrador interno. Este cambio puede producir expectativa y emoción en el espectador. Además, la selección de un narrador, siempre delimita la información a la que se le va a dar acceso al espectador.

Pon en práctica lo que acabas de aprender sobre el narrador con las siguientes actividades.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

El estilo


¿Cómo se cuenta la historia?

Cuando vemos una película, no solo debemos estar atentos a la historia que nos cuenta sino a la manera en la que nos la cuenta. Muchas veces, lo que más produce en nosotros emociones y pensamientos no tiene que ver tanto con los hechos que nos relatan sino en la forma en que nos los relatan. El lenguaje audiovisual ofrece muchas herramientas para narrar las historias de manera particular.

Algunas tienen que ver directamente con la narración: los acontecimientos que se deciden contar, la selección del narrador y el orden que se le da al relato. El estilo de Bon voyage, por ejemplo, se caracteriza por su fluidez a pesar de los numerosos saltos de tiempo o elipsis. Las elipsis corresponden a vacíos que se dejan en la narración, partes de la historia que no son relatadas. En efecto, la película narra toda la travesia de un grupo de inmigrantes. Resume en seis minutos una historia que puede durar varios años. Entre todos los acontecimientos que sucedieron en ese tiempo, escoge unos cuantos: la salida de su tierra de origen, un trayecto difícil por el desierto, la travesia por el mar (que se intuye es el Mediterraneo), y el más importante, una entrevista que constituye el enfrentamiento a la burocracia europea. Se habrían podido seleccionar otros acontecimientos que tuvieron lugar en esos años: se habría contado entonces la misma historia pero de otra manera. También, se habría podido escoger dar más detalles y hacer una película más larga. Por último, los directores decidieron utilizar un narrador externo, pero ¿cómo habría sido la historia si la hubiera contado uno de los inmigrantes, o el chofer del camión, o uno de los socorristas, o un funcionario de la administración europea? Todas estas decisiones figuran en el guion de la película, que estudiaremos más adelante.

Otras variables deben ser tenidas en cuenta a la hora de determinar el estilo de una película. Muchas tienen que ver con la imagen, con el sonido, o con la manera en que se pone en relación la imagen con el sonido. En realidad, todos los elementos de una película tienen un significado y debemos estar atentos a ellos: la música, los actores, los colores, los diálogos, los escenarios, los vestidos, los objetos, etc. En Santiago, por ejemplo, la idea de hacer una animación que cuenta la evolución humana sobre un rostro utilizando la técnica de la pintura corporal, no sólo es muy atractiva gráficamente sino que remite a un discurso sencillo pero sofisticado, proponiendo una reflexión sobre la condición humana y la interacción con la naturaleza. Desde los orígenes de una sola célula de la vida, pasando por reptiles diminutos, hasta los Neandertales, el rostro de la artista londinense Emma Allen se transforma para acomodar cada nueva iteración de la vida, hace la siguiente pregunta: A medida que nuestra evolución va de biológica a tecnológica, ¿somos ahora el puente entre lo que nace y lo que se hace?

Si queremos aprender a disfrutar mucho más de las películas, debemos apreciar todos los elementos que componen el estilo de una narración audiovisual. Estos diferentes elementos serán estudiados en los siguientes acompañamientos, pero para empezar a comprender su funcionamiento, haz las siguientes actividades.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

Punto de vista


¿Desde qué perspectiva nos cuentan la historia?

Cuando un director decide hacer una película, es porque algo lo motiva, porque quiere contar o expresar algo. Aunque una película no hable de su creador, sí refleja en gran medida quién es, qué piensa, qué le parece bueno, interesante o importante. Nunca debemos olvidar que una película, documental o de ficción, siempre nos presenta un punto de vista sobre el mundo. Ninguna obra es neutra ni nos muestra el mundo tal y como es. La realidad siempre es percibida por un sujeto que solo puede verla de manera parcial, a partir de lo que sabe y de lo que es. Como veremos más adelante, incluso una simple imagen nunca es objetiva.

Todos los elementos que componen una película son fruto de una elección por parte del director. El estilo, del que hablamos en la sección anterior, es la marca de su subjetividad. Todos los directores tienen un estilo, así como todas las personas tenemos unos rasgos faciales únicos y un timbre de voz que nos distingue. Así pues, estilo y punto de vista están íntimamente ligados. La decisión de contar la historia de Bon voyage, por medio de una animación en boligrafo sobre papel blanco, responde a un verdadero deseo de transmitir claramente el drama de la migración. Pero también, sensibilizar
sobre una de las peores catástrofes sociales de los últimos tiempos en Europa, la cual ha sido deformada mediáticamente e instrumentalizada por los poderes políticos.

Para poder entender plenamente una película, es necesario ser sensible a todos los elementos que la componen, pues muchas veces es allí en donde radica su riqueza y no tanto en la historia. Así como debemos considerar la subjetividad con la que una persona hace una película, también debemos considerar nuestra propia subjetividad cuando la vemos. Nuestra mirada nunca es objetiva, ni tiene por qué serlo. Nuestra mirada se forma a partir de las experiencias que hemos vivido, de nuestra cultura, de nuestros gustos y nuestras ideas. Para ver y disfrutar realmente una película, debemos involucrarnos con lo que nos muestra y permitir que nuestro cuerpo y nuestra mente reaccione a lo que vemos.

Pon en práctica lo que acabas de aprender con las siguientes actividades.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS