Jamás
Jamás

Tragedia


¿Cómo narrar una tragedia?

Después de la faena diaria, los miembros de una familia cenan a la luz de vela cerca del fogón de leña. Un breve intercambio de palabras entre los adultos revela que al otro día se celebrará la primera comunión de los dos niños, quienes permanecen cabizbajos y en absoluto silencio. Posteriormente, ya sin la presencia del padre, mientras se prueban la ropa que usarán en la ceremonia, ambos susurran algunas palabras: ella expresa el temor que le genera el futuro mientras él se siente seguro y confiado. Entre tanto, en otra habitación el padre está cargando su escopeta antes de dormir.

En la mañana, la pareja de hermanos ataviados con los trajes que han sido alquilados para la ocasión, se dirigen a la iglesia en una especie de peregrinación seguidos de sus hermanos menores, el padre y la tía quien lleva el bebé en brazos. No se observa el momento del ritual, pero las imágenes religiosas de la iglesia y el repicar de las campanas generan la atmósfera de esta práctica tradicional católica.

Después de la ceremonia, la familia se apresta a cumplir con otro ritual: la sesión fotográfica que guardará para siempre las imágenes del santo día. Desde muy temprano ya había llegado al pueblo el fotógrafo contratado para el momento. Los niños posan de acuerdo a sus indicaciones, siempre bajo la mirada tutelar de Juan, el padre, quien adusto se ha negado a posar y que en un momento reprende a los niños al notar su cuchicheo, expresando una vez más su autoritarismo. Casi como un presagio, la última fotografía registra la expresión de fastidio de la joven con su padre.

En una de las habitaciones de la casa, sin el temor que les provoca la presencia de su padre, los niños comparten distendidamente y juegan alborozados sobre una cama. El joven toma la escopeta de fiesto que está en la pared. Asume el juego del rol de soldado y apunta a su hermana que lo observa sin temor. La explosión de un tiro concreta el final trágico de esta historia. La fotografía que había sido tomada para una ocasión memorable será la última imagen de aquel día que jamás debió ocurrir.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

Pasado


¿En qué época se cuenta esta historia?

El cortometraje Jamás no especifica en qué época tiene lugar la historia, pero varios elementos narrativos y estéticos, como la escenografía y el vestuario, permiten inferir que ésta tiene lugar a mediados del Siglo XX en un pueblo montañoso de Colombia. Por ejemplo, no hay luz eléctrica y se utilizan lámparas de alcohol y velas para iluminar la noche, el fogón es de leña, los utensilios de la cocina son de peltre y la casa es de bahareque.

El vestuario de los protagonistas también hace referencia a una época determinada. La cámara fotográfica, y el arma son también objetos que revelan el tiempo narrativo de la historia. Precisamente este tipo de obras cinematográficas se denomina de época, pues mediante la escenografía y la ambientación recrean un periodo de tiempo determinado.

Además de los aspectos de escenografía, Jamás también hace referencia a la época a través de costumbres tradicionales del ámbito rural, como la primera comunión y el tipo de relación entre el padre y sus hijos. El cortometraje no hace demasiado uso de los diálogos, por el contrario es a través de los silencios, las expresiones, que se puede palpar la tensión entre la figura autoritaria del padre y el temor que le genera su figura a los niños.

El cortometraje tiene un desenlace inesperado, pero progresivamente desarrolla una tensión dramática que permite al espectador suponer que algo va a pasar. El final trágico, si bien se trata de un accidente, podemos señalar que progresivamente en la película se ha desarrollado una atmósfera de tensión que desenlaza en un punto de giro sorprendente.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

Familia


¿Cómo se compone una familia campesina?

Juan, el padre, es un hombre recio, autoritario, que asume obligaciones sin expresar cariño físico ni verbal. Se trata de la representación de un modelo de padre proveedor, quien prioriza una formación basada en el trabajo honrado, en el esfuerzo y la obediencia. Sus pocas intervenciones son para decir qué hacer, es quien tiene el mando y la última palabra en la familia.

Los otros protagonistas son dos de los hijos mayores. Una joven adolescente y su hermano de una edad similar. Los hermanos menores presentes sobre los cuales la historia no repara. Ella siente el temor de crecer y el futuro que como mujer le depara, relacionado con un posible matrimonio. El joven en cambio, tiene toda la ilusión de ser un soldado y volverse un machito.

Sin hacer una mención explícita, entre tantos niños llama la atención la ausencia de la figura materna. Por alguna razón que no devela la historia, estos niños crecen bajo la figura del padre, aunque también está presente una tía, mujer mayor que acompaña al padre en las labores prácticas del hogar, atiende la alimentación, el cuidado del bebé en brazos y la ropa de los menores, entre otras cosas.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS

Violencia


¿Cómo hablar de la violencia naturalizada?

En su primer cortometraje, el director Álvaro Vásquez, narra un suceso dramático que, como él mismo dice, “jamás debió ocurrir”. La decisión de adaptar esta historia en los años 50 no es un capricho o una coincidencia. Vásquez ambienta este guion basándose en una historia que sucedió hace mucho tiempo en su familia. Un accidente que acabó con la vida de una de sus tías fue un suceso que marcó a toda la familia y que permaneció latente en la historia familiar. Álvaro decide retomar este fatídico hecho para construir un cortometraje que puede ser insumo para provocar reflexiones en torno a la familia, a la violencia y a la educación.

El director sostiene que el cine colombiano ha puesto un foco importante en narrar los acontecimientos de La violencia que ha sucedido en el país. Se refiere a una violencia de orden más social y político. Pero considera que la violencia naturalizada a nivel de la institución de la familia es algo de lo que no se ha abordado suficientemente desde el cine.

Con este cortometraje, el director aspira a presentar un testimonio sobre la violencia intrafamiliar para que sea un medio que permita reflexionar sobre la familia, como núcleo de la sociedad, los valores que se han inculcado y la violencia que se vivía en el campo contra los niños.

La decisión de mantener la historia en un contexto de época tiene que ver con el interés de representar un tiempo pasado en el que las y los niños estaban sometidos completamente bajo las reglas de sus padres, aún cuando estas podrían afectar la integridad de sus descendientes. Con esto, el director aspira que se puedan entablar conversaciones sobre este tipo de prácticas de las cuales durante mucho tiempo se consideraron una costumbre o algo que había sido naturalizado como una manera de enseñar o corregir el mal comportamiento. Estas conversaciones pueden aportar para forjar sociedades que no vuelvan a caer en los errores del pasado.

ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS